The weatherman
cartografías como tableros de juego

2011 || XL
[elaborado con: Miguel Mesa (Filoatlas), Natalia Blay, Leilani Riquelme]
[expuesto en Galería Oriente]
[seleccionado para la Exposición de Proyectos Arquitectónicos en la Diputación de Alicante]
1. Desde nuestra hipercartografía de Maunsell Forts…
Nos posicionamos sobre el mapa con una exploración de arquitectura y geografía crítica experimental.
Escogemos Maunsell Forts como presente de conflicto ensanchado a lo largo del último siglo: ¿cómo unas pequeñas torres fortificadas, construidas para la defensa del Reino Unido en la II Guerra Mundial, emplazadas en un no-lugar (estuario del Támesis), pueden trazar vectores que abarcan El Mapa Global en distintos tiempos?
Nos ponemos el traje de Stalker y construimos una hipercartografía que refleje sincrónicamente el espacio subjetivo que producen tres ocupantes distintos localizados en las Fortalezas de Maunsell a lo largo de 20 años. Consideramos las condiciones impuestas por el contexto en cada época: II Guerra Mundial (soldado), Preguerra Fría (espía), y Contracultura (pirata radiofónico).
2. El tablero de juego
Deshilamos capas de los tres tiempos condicionantes, entretejiendo un relato que quiere escapar de la dicotomía realidad-simulacro, abriendo (im)posibles de capas ecosistémicas, de hitos conflictuantes, de flujos nómades marítimos-aéreos, de máquinas de guerra: espacio electromagnético, mareas, pecios, migraciones de aves, corredores marítimos, movimientos de bancos de peces y grandes cetáceos, corrientes, espacio aéreo… ¿Qué es ficción, y qué realidad? Colocamos todos los hilos sobre nuestra mesa de disección geopolítica.

El formato elegido para mostrar estas superposiciones espacio-temporales es el del tablero de juego. Los juegos de guerra y de rol incorporan una potente carga simbólica a los fenómenos relacionados con la ocupación del espacio (fundamentalmente la guerra y las políticas para el control territorial) porque permiten reprogramar las relaciones entre el territorio y los jugadores. Los dados aportan el azar, la contingencia de una catástrofe y la fatalidad del horror.
Reescribir el espacio es como reescribir la historia. Jugar a la guerra es también construir una teoría del espacio porque la fabricación de los mapas, con la participación de la probabilidad de los dados, complica aún más la conflictiva relación entre realidad y simulacro que está representada en las colaboraciones entre las ciencias geográficas y la arquitectura.
Comenzamos la partida en la galería Oriente, donde los visitantes juegan a ser soldados, espías, piratas.



[fotografías exposición: María Marcos + David Frutos]
1ª parte (pre-previa): Maunsell Forts
2ª parte (previa): Cronotopo pirata

Tagged:#weatherman#XL
October 21, 2016